nuevo Audi A4El nuevo Audi A4, realizado sobre la plataforma del A5,cambia mucho más de lo que parece. Su nueva plataforma implica que por fin nos encontramos con una berlina media Premium con una habitabilidad aceptable para altos. Su carácter Premium se nota en las sensaciones al volante, pero es discutible respecto al equipamiento de serie disponible, especialmente en el caso del nuevo Audi A4 2.0 TDI.

El nuevo Audi A4 dispone de una carrocería grande (4.70) comparado con el BMW serie 3 (4,52) o el Mercedes Clase C (4,58), que se nota especialmente en el espacio para las piernas de los ocupantes traseros. Ahora sí puede viajar cómodamente una familia con un par de adolescentes y el equipaje de los cuatro, dado que también el maletero dispone de una capacidad más que aceptable, mucho más aprovechable, como es habitual, en las versiones con carrocería familiar.

El nuevo Audi A4 es un salto adelante respecto al anterior en habitabilidad y confort de uso.

Las fotos no hacen justicia a este coche, que tiene un frontal agresivo que gusta a todos y evoca un carácter deportivo del estilo de un Alfa 159. Basta con abrir la puerta para comprobar que la realidad no es esa. El diseño del interior es agradable y especialmente sobrio en las versiones sin navegador, con una consola central mucho más simple, aunque en todos los casos se dispone de una pantalla multifunción para el manejo de la radio o el ajuste de varios elementos del vehículo. Algunos materiales son criticables, como el plástico gris que rodea el cuadro de mandos, francamente mejorable (no vale que sea el mismo que ponen en el A6, porque en este es aún más censurable), o el plástico duro alrededor de la palanca de cambios de las versiones sin navegador. En cualquier caso, la terminación es francamente buena, no apreciándose ningún tipo de ruiditos ni desajustes aún en terrenos con baches.

El motor es también nuevo e incorpora por primera vez en el grupo la tecnología por conducto común. Se trata de un motor mucho más suave y silencioso que el anterior 2.0 TDI del A4, con una mejor respuesta en baja sin una apreciable patada a ningún régimen, y que se estira por arriba hasta regímenes bastante altos para tratarse de un diésel (4750 rpm). Los usuarios del anterior A4 pueden pensar en un primer momento en unas prestaciones claramente inferiores por esta aparente falta de carácter, pero sin duda en el uso diario es un motor mucho más agradable dada su mayor facilidad para arrancar y su mayor capacidad para estirarse, muy de agradecer en situaciones apuradas. Las prestaciones son buenas, aunque habrá que esperar al motor de 170cv para que el A4 esté al mismo nivel que sus rivales germanos (el motor de 177 CV del BMW 320d está en otro plano en prestaciones, aunque este nuevo motor del Audi ahora sí es comparable en suavidad y sonoridad). Donde brilla especialmente es en el apartado de consumo, siendo fácil encontrarse con consumos de alrededor de los 5 litros en conducción por carretera. Por ciudad o en conducción rápida el consumo real rondará los 7,5 litros, cifras muy brillantes dado el tamaño del coche.

¿Cómo se comporta nuevo A4? Realmente bien en la conducción que habitualmente realizará el conductor tipo de este vehículo. La suspensión es cómoda aunque demasiado blanda en conducción deportiva (de nuevo con sensaciones alejadas de un Alfa 159 o un 320d). La marca ha buscado un comportamiento subvirador sencillo y cualquier aspaviento es cortado de raíz por los diferentes sistemas de seguridad activa del coche (ESP, ASR…).

Todo esto en su configuración de serie, porque estos Audi tienen truco: podemos disponer de otro coche completamente diferente gracias a las opciones que queramos incluir. La dirección, algo dura en parado, se transforma con la opción del Servotronic, que hace que movamos en ciudad el volante con dos dedos y en carretera tengamos la dureza y precisión necesarias. La suspensión blanda tienen diferentes soluciones previo pago: podemos optar por la suspensión deportiva (ideal en la relación confort-comportamiento), la S-line (especialmente dura, pero recomendable para los más quemadillos) o por el nuevo sistema Audi Drive Select que permite seleccionar la dureza de la suspensión en tres grados (confort-normal-sport), así como la dirección, respuesta del motor y gestión del cambio automático opcional. Interiormente podemos optar por el kits s-line que transforma el discreto ambiente interior en uno mucho más deportivo. Lo mismo podemos hacer con el exterior, perdiendo cualquier atisbo de discreción externa.

Unas cosas con otras, al final para disponer de un vehículo realmente Premium tenemos que poner encima de la mesa 6.000 u 8.000 euros respecto a un precio base no especialmente bajo, sobre todo si lo comparamos con soluciones plenamente válidas como el Ford Mondeo (más espacioso y con mejor comportamiento), el Honda Accord (con el motor más gasolina por suavidad y un excelente acabado) o el nuevo y prometedor Opel Insignia.

En resumen, un coche completo y equilibrado, pero excesivamente rácano en su equipamiento de serie. Por 31.220 euros no parece lógico que el asiento posterior abatible, autoencendido de faros, reposabrazos central delantero, el climatizador multizona y el control automático de velocidad sean opcionales.

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